López, Isabel2025-06-202025-06-202025-06-209788413962153https://riunet.upv.es/handle/10251/222377[ES] En 1980 las políticas neoliberales empiezan a transformar la economía y la exclusión social en las ciudades aumenta. El Urbanismo Neoliberal toma cuerpo y la movilidad del capital internacional; se desregula; demonizan los sindicatos; se privatizan servicios públicos; criminaliza la pobreza y se desmantelan programas sociales. En las ciudades se incrementó exponencialmente la desigual. A su vez, se empiezan a utilizar instrumentos de planificación surgidos en el Estado de Bienestar de países europeos como recuperación de plusvalía y otros: Pero solo replican la lógica de acumulación de capital que derivan en la producción de ciudades fragmentadas, duales y para pocos. ¡¡Otro Urbanismo hace falta!! Repensar a Lefebvre y sus ideas entre “Espacio y Política”. La apropiación del espacio como propiedad compartida en las ciudades puede contener el bien común para el desarrollo de la cotidianeidad y el trabajo. La constitución incorpora la Convención Interamericana de Derechos Humanos estableciendo que “la propiedad tiene una función social”, también muchas de las constituciones provinciales lo proponen.Reconocimiento - No comercial - Compartir igual (by-nc-sa)Asentamientos informalesCotidianeidadUrbanismosHábitat dignoLatinoamérica¿Urbanismo o urbanismos?Comunicación en congreso10.4995/ISUFh2024.2024.17517Abierto