Características de las tareas académicas que favorecen aprendizaje autorregulado y la cognición distribuida en estudiantes universitarios
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[ES] La autorregulación de los aprendizajes implica principalmente el monitoreo y la regulación del propio desempeño para la consecución de las metas personales y educacionales, como consecuencia el estudiante autorregulado construye aprendizajes significativos y suele obtener buen rendimiento académico. El aprendizaje autorregulado implica un aspecto social que incluye interacciones con pares y profesores que actúan en calidad de correguladores de los aprendizajes. Los profesores serían los responsables de construir soportes sociales dentro de las clases, como las oportunidades de colaboración entre pares en la realización de las tareas. La noción de cognición distribuida permite expresar que no pensamos ni aprendemos solos, sino en colaboración con otras personas y en asociación con herramientas que ofrece la cultural. Nos propusimos estudiar los procesos de aprendizaje autorregulado y de cognición distribuida en estudiantes universitarios, a través de la implementación de dos estudios de diseño en los que participaron 172 estudiantes en los años 2007 y 2008, en la Universidad Nacional de Río Cuarto. A través de las actividades y protocolos implementados se pudo analizar los aspectos de las tareas que favorecen en los estudiantes procesos de autorregulación de sus desempeños y participación en procesos colaborativos con sus pares. Dichos aspectos serían: demandas de reflexión sobre problemas que pueden encontrar en el ejercicio de su rol profesional, tareas que impliquen algún nivel de control y evaluación, trabajos grupales, instancias de integración de conocimientos previos, tareas extraclases, instancias de feedback sobre las tareas, tareas de autoinforme metacognitivo y motivacional y tareas con posibilidades de revisión.
[EN] Self‐regulated learning mainly implies the monitoring and regulation of the own performance for the
attainment of personal and educational goals. As a consequence, the student constructs significant
learning and usually obtains good academic performance. Self‐regulated learning implies a social aspect
that includes interactions with peers and teachers who act as co‐regulators of learning. The teachers
would be the persons in charge of constructing social support inside the classroom, for example creating
opportunities for peer collaboration in the accomplishment of the tasks. The notion of distributed
cognition allows us to express that we do not think or learn alone, but by collaborating with other
people and using cultural tools. We proposed to study self‐regulated learning processes and distributed
cognition in university students by means of the implementation of two studies of design where 172
students from the Universidad Nacional de Río Cuarto participated in 2007 and 2008. Across the
activities and implemented protocols we could analyze the aspects of tasks that favor the students’
processes of self‐regulation of their performances and their participation in collaborative processes with
their partners. Such aspects would be: demands for reflection on problems that they can find in their
professional role, tasks that imply some level of control and evaluation, collaborative work, instances of
integration of previous knowledge, out‐of‐school tasks, instances of feedback on the tasks, tasks of
metacognitive and motivational reports and tasks with possibilities of review.
